martes, 9 de junio de 2009

martes, 9 de junio de 2009
hoy mi celular estuvo perdido por una hora y fue fatal, cabe recordar que remontándonos hasta año nuevo, estuvo perdido cuatro días en los cuales me sentía esperanzada de que apareciera; pero hoy no, tenía tanto miedo de que un remisero se haya fugado con el compañero de mi vida que prohibí hablar de celulares en la mesa y ponía el grito -en el plato- cada vez que recibían un mensaje. son dos extravíos diferentes, para año nuevo mi celular estaba MUERTO y al intentar hacerlo sonar, me tiraba contestadora. hoy hasta las 10 estaba demasiado vivo y de repente a hs 13, una señora con voz de cuarentona me contaba que yo misma no estaba disponible y me invitaba a dejarme un mensaje, no puede ser lo dejé con pulso normal, si estuviera en casa debería darme tono; y un pantallazo me recordó que justo hoy no había atinado a mirar el asiento del remis para comprobar cuan distraída y atolondrada puedo ser. no podía comer y tenía las miradas en mi frente, eso sí que es algo molesto, estaba a punto de volverme a casa en remis y recordé, porque a veces Dios es compasivo, que hoy había gente aquí y decidí hacer la llamada, sin contar que cuando marqué el número a la remisería un operador me dijo que el remis se había retirado de base(se había dado a la fuga! mi imaginación vuela, lo sé), entonces marco, me atienden y pregunto con voz temblorosa si de casualidad mi celular había quedado enredado en mis sábanas... silencio. Sí, y yo cuasi llorando de felicidad corté sin decir gracias. Mi compañero había vuelto de donde nunca se fue! Así me digan que antes vivíamos sin celulares y éramos felices, yo hoy por hoy no puedo vivir sin él, sin mi ringtone de Mario Bross o alguno de Blink 182, si fuera diabética y me dieran a elegir entre la insulina o mi Samsung a736, me quedaría con mi cuadrado negro con azul y si fuera drogadicta y me dieran a elegir entre una línea y mi samsung... ok, lo pensaría.
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próximamente las desaventuras de un control remoto extraviado y sin pilas.
NO SE LO PIERDA.

2 escupieron:

Popurrí dijo...

Tanto lío por uno de esos enfermizos aparatos señorita?

María dijo...

Comienzo a leerte...
Tánto puede un celular? Y, reconosco que a veces sí. Como si mi pc, se desvaneciera.
Mi celular es una batatita, a la que sólo doy bolilla cuando lega algún mensaje muy de tanto en tanto. Por suerte, esa adicción, justo esa, no me la pesqué, tampoco soy adicta a las drogas y no necesito a Dios gracias, insulina.

Gracias por tu visita!
Beso!

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